Cuatro días atrapados en la ría

4ago


Y llegamos a Galicia y llovió. Y lo hacía con tal intensidad que pasamos las horas mirando como caía con cara de bobos.

Tan lento pasaba el tiempo en Ribadeo que decidimos cambiar de puerto hasta dos veces.

Uno de los días estábamos tan aburridos y desesperados que decidimos que navegar bajo la lluvia era buena idea. Y salimos de la dichosa ría, huyendo del hastío provocado por el tiempo perdido y por el atmosférico. Nos habíamos mentalizado para lo peor, pero eso era terrible. Volvimos a entrar. Esta vez cambiamos de margen, a ver si así se nos hacía más amena la espera. Entramos en Figueras. Justo en frente de Ribadeo. Puerto nuevo, vida nueva.

Decidimos empezar con buen pie y nos metimos una comilona digna de mención. Mejillones, pulpo con almejas, arroz negro...surtido gallego en la margen astur del Eo. En la terraza del restaurante había goteras. Seguía diluviando. Cuando pareció escampar salimos a dar un paseo. Demos gracias a que la fuente del mondongo era cubierta.


En Galicia no escampa, llueve sin parar, todo el tiempo, hasta dos días seguidos en pleno agosto. Cuando llegamos al barco estábamos como dos pollos. Dormir era la mejor opción, si no llega a ser por las fiestas del pueblo con DJ Animador. Mezclaba los grandes clásicos de las verbenas de toda la vida con los hits del verano y no contento con eso, tenía un micrófono que arrimaba a las mejores gargantas elegidas de entre todos los asistentes. Un deleite para los oídos de cualquiera.

A día siguiente el de la marina no había aparecido todavía, debía seguir de fiesta. Y sin llave...Saltar las puertas de los pantalanes es un rollo. Eso nos convenció para cambiar de nuevo de puerto. Esta vez Castropol.

 Aunque aburridos de paseos y terrazas terminamos fondeando en mitad de la ría y encomendándonos a todos los dioses del universo, sin importar la religión, para que no lloviera al día siguiente. Y alguno nos escuchó, a nosotros o cualquiera del resto de barcos que como nosotros estaban deseando escapar...pero nos escuchó de refilón, porque salió el sol, pero viento, ¡ni gota!

Aún así, y sin gasolina porque el de los pantalanes de Figueras es quien atiende en la gasolinera y seguíamos sin saber de él, nos piramos sin pensar en las consecuencias y sin saber cual sería el siguiente puerto en el que íbamos a recalar.


Escribir comentario

Comentarios: 0

Contacto

Puedes contactar con nosotros a través de:
amazonaquenoespoco@gmail.com

en G+ "amazonaquenoespoco"

Y en facebook síguenos en...
"Amazona Que No Es Poco"

Recibir actualizaciones

Si quieres que te avisemos cuando tengamos nuevas publicaciones, nuevos productos a la venta, cuando suceda algo especial...escríbenos a amazonaquenoespoco@gmail.com

¡Serás el primero en enterarte!